Jigoku Shoujo (anime recomendado)


Jigoku Shōjo (地獄少女) es una serie de anime adaptada del manga del mismo nombre (publicados por la revista Nakayoshi). Tras el éxito de la primera temporada, se produjo una segunda temporada llamada Jigoku Shōjo Futakomori. También se realizó un Live action basado en la primera temporada: Jigoku Shoujo Drama. Emitido desde el 5 de noviembre de 2006 hasta el 29 de enero de 2007 (12 Episodios)
“Oh, penosa sombra atada a la oscuridad. Despreciando a la gente y haciéndoles daño. Un alma ahogada en un karma pecaminoso”

. ¿Quieres probar a morir esta vez?”

— Enma Ai aka Jigoku Shōjo.

La serie es básicamente una colección de relatos independientes, cada uno de los cuales cuenta la historia del sufrimiento de una persona distinta a manos de uno o varios sujetos, el contrato con Enma Ai y el castigo al que el agresor es sometido por ella. Cada capítulo sigue un esquema bastante parecido en este aspecto.

Durante cada historia, los dramas se relatan en detalle desde el comienzo de su acoso, y progresivamente el aumento de la angustia sufrida por el protagonista hasta que se siente incapaz de soportar más su tormento, hasta el punto de requerir la ayuda de la chica del infierno.

“Jigoku Tsuushin” es una misteriosa página negra sólo accesible a medianoche, por aquellas personas que quieran vengarse. Los únicos contenidos son el texto “あなたの怨み、晴らします。 (Nos vengaremos por ti)”, un formulario donde hay que escribir el nombre de la persona destinataria de la venganza y un botón de “送信 (Enviar)”. Después del envío, el solicitante recibirá un mensaje con fondo rojo en su teléfono móvil firmado por Enma Ai, o recibirá su visita. En su encuentro con Jigoku Shōjo esta les entrega un muñeco de paja con un hilo rojo atado en su cuello. Si quieren que su venganza se lleve a cabo, deberán tirar del hilo rojo. Esa será la aceptación del contrato, y sus enemigos serán directamente enviados al infierno. Pero el precio a pagar es alto: cuando sus vidas lleguen a su fin, también su alma estará condenada al infierno. Una marca en el pecho aparecerá para recordarles el destino que han escogido.

Enma Ai no trabaja sola. Vive en una casa en un lugar desconocido donde el día está detenido en el ocaso, con su abuela (a la que nunca llegamos a ver, pero de la serie se deduce que es la misma araña que la castigó por sus pecados) que le recuerda sus tareas. Ai también cuenta con la ayuda de sus asistentes. Cuando no están de servicio permanecen en la forma de tres muñecos de paja, si lo están asumen la forma de Ichimoku Ren, un joven muy atractivo en ropas informales, Hone-Onna, una bella mujer que viste un kimono, y Wanyuudou, un viejo con un sombrero y una bufanda roja que se convierte en el mismo muñeco que Ai entrega a cada cliente. La ayudan durante la escenificación de los peores miedos y pecados de aquel que será llevado al infierno, que alcanza su clímax cuando Ai (vestida con ropas tradicionales japonesas con un motivo floral) los envía al infierno. También ayudan a investigar la verdadera naturaleza del caso cuando la causa del solicitante parece sospechosa.

En el episodio 8 de la serie, se introducen dos personajes recurrentes más: Un periodista llamado Shibata Hajime, que está investigando las historias relacionadas con Jigoku Shōjo, y su hija Tsugumi. Después de un encuentro con Enma Ai, en un tramo de la línea férrea, Tsugumi empieza a tener visiones de lo que Ai ve, y así esos dos personajes se encuentran cada vez más relacionados con sus actividades. La verdad es que Hajime no está de acuerdo con los métodos de Ai y cree que las personas deberían resolver sus problemas con otros medios en lugar de la venganza. Con la ayuda de Tsugumi, tratará de detener a aquellos que contratan los servicios de Jigoku Shōjo antes de que consumen su venganza. Según avanza la historia Tsugumi se cuestiona si los metodos de Ai son tan erróneos como su padre cree. Las razones por las que sus pensamientos están conectados es algo que al principio desconocen, pero que nos son reveladas en los últimos episodios:

Tsugumi y Hajime son descendientes de un hombre llamado Sentaro Shibata, primo y amigo de la infancia de Ai. Sentaro era muy protector con Ai, una niña considerada un monstruo en el pueblo por sus poderes sobrenaturales, y maltratada y temida por ello. Existía una costumbre en aquella región, sacrificar una niña de siete años al dios de la montaña, para lograr su protección. Cuando el momento llega, Ai es la elegida. Sentaro se enfurece y acusa a los aldeanos de escoger a Ai a propósito por sus peculiaridades. Entonces los padres de Ai deciden esconderla y le piden a Sentaro que se ocupe de llevarle comida y ayudarla, ya que él es el único que puede hacerlo. Esta situación se mantiene durante 6 años en los que una fuerte hambruna sacude al pueblo. Sentaro se siente culpable, creyendo en cierto modo en la superstición del pueblo sobre el dios de la montaña, ya que él sabe que Ai no fue sacrificada, pero aun así no traiciona a Ai, por la que parece sentir fuertes sentimientos.

Un día, mientras Sentaro acompaña a Ai a darse un baño, los aldeanos los descubren. Tanto ella como sus padres son atados y golpeados, y Sentaro es obligado echar la primera pala de tierra para enterrarlos vivos bajo coacción. Ai está consciente mientras Sentaro arroja la tierra y se siente terriblemente traicionada, ya que él había jurado que la protegería. Jura vengarse de todos ellos, y Sentaro huye.

Una noche mientras Sentaro estaba durmiendo con su padre, se despierta al sentir la presencia de Ai, sale del pueblo en busca de ella. En el camino a donde estaba enterrada Ai y su familia, él ve con sus propios ojos como Ai le va prendiendo fuego a las casas cercanas al lugar del entierro cantando la canción que solía cantar con Sentaro, aterrado en esta escena de destrucción. Loco de culpa, Sentaro escapa del pueblo. Cuando años después regresa, lamentando lo que hizo, hace levantar un templo llamado “El templo de las siete Niñas”. Abrió un negocio de dulces, cuyo caramelo negro sigue siendo ofrecido como ofrenda en el templo aun en la actualidad.

Como castigo por su terrible venganza, Ai es condenada a trabajar como Jigoku Shōjo, llevando la venganza a los demás, pero suprimiendo siempre sus propios sentimientos… o aquellos a los que amó vagarán por el infierno toda la eternidad.

Cuando descubre la relación de Hajime con Sentaro, Ai se vuelve loca de furia y trata de matarlos a los dos, pero falla. Por haber cedido a su propia venganza, Ai está apunto de ser arrojada al infierno por la araña (que fue quien la transformó en Jigoku Shōjo tiempo atrás), pero logra escapar a su castigo. Ai decide entonces acabar con Tsugumi y Hajime a través de Tsugumi: le muestra como murió su madre, tras un accidente de tráfico después de que Hajime se negara a perdonarla por una infidelidad, y la negación de responsabilidad de su padre en la escena de la muerte. Tsugumi comienza a tener dudas. Afortunadamente, Hajime consigue regresar del mundo de Ai, en el que estaba preso, gracias a la ayuda de la abuela de Ai. A cambio, esta le pide a Hajime un favor que no llega a ser revelado en la serie.

Ai trata de hacer que Tsugumi tire de la cuerda roja situando a su padre en la misma escena en que en el pasado negó su culpa en la muerte de su mujer. Esta vez admite sus faltas y le dice a su hija que tire de la cuerda, ya que se merece ir al infierno. Esto enfurece a Tsugumi, que le pregunta si no disfruta de sus momentos juntos. Le confiesa que si pudo seguir adelante tras la muerte de su madre es porque él estaba ahí para ella. Ambos se abrazan y Tsugumi le devuelve el muñeco a Enma Ai.

Tsugumi le explica lo arrepentido que estaba Sentaro, y que por eso construyó el templo como muestra de culpa. Pero tras oír esto, Ai incinera el templo (no se especifica si lo hace como símbolo de la culpa de Sentaro, en cuyo caso significaría que deja marchar su resentimiento; o si por el contrario al quemar el templo Ai rechaza perdonar a Sentaro de ninguna manera). La temporada termina con Tsugumi y Hajime volviendo a su vida normal, y Jigoku Shōjo a su trabajo como vengadora.

SEGUNDA TEMPORADA: JIGOKU SHOUJO FUTAKOMORI.

  • Kikuri: Es una misteriosa niña que vive con Ai y la cual aparece al final de la primera temporada. No se sabe cuales son los motivos por los que persigue a Ai. Es muy fastidiosa y ninguno de los ayudantes de Ai la toleran, solamente Wanyuudou. Su cabello es corto de color negro y sus ojos son completamente azules. Al final de la segunda temporada se revela que es el Señor del Infierno, quien encomendo la tarea a Emma Ai.

Aqui les dejo las webs de este anime y manga pero no pongan ningun nombre o si ponen no tiren del hilo jeje….

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~ por shinigamishinden en febrero 15, 2008.

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